Un equipo de arqueólogos ha revelado este mes de enero un hallazgo sorprendente en Sudáfrica: la evidencia más antigua del uso de venenos para cazar. Se trata de flechas con restos de sustancias tóxicas que datan de hace 60.000 años. Este descubrimiento cambia nuestra comprensión de la evolución humana, ya que demuestra que nuestros antepasados en el Pleistoceno ya poseían una capacidad cognitiva y cultural asombrosa, combinando la tecnología de proyectiles con conocimientos químicos avanzados para asegurar su supervivencia.
Fuente:
National Geographic

