Tras años de declive frente a los vuelos de bajo coste, los trenes nocturnos están viviendo una edad de oro gracias a la demanda de viajes más sostenibles. Nuevas rutas de lujo y opciones más económicas están conectando ciudades como Barcelona, París, Berlín y Ámsterdam, permitiendo a los viajeros cruzar el continente mientras duermen. Estos trayectos no solo reducen significativamente la huella de carbono, sino que recuperan el romanticismo de los viajes de larga distancia con comodidades modernas, convirtiéndose en la gran apuesta ferroviaria para este 2026.
Fuente:
Hosteltur

