Arqueólogos han descubierto en la región de Boramani (India) un espectacular laberinto circular formado por miles de piedras, con una antigüedad estimada de 2.000 años. Lo más sorprendente de este hallazgo es su conexión con el comercio del Imperio Romano. El descubrimiento sugiere que las rutas comerciales entre la India y Roma eran mucho más organizadas y extensas de lo que se creía, y que estos laberintos podrían haber servido como centros de encuentro o rituales para los mercaderes que cruzaban los continentes hace dos milenios.
Fuente:
National Geographic

