Diez municipios de Cantabria cuyas localidades se verían afectadas por la nueva línea de tren entre Santander y Bilbao han expresado su oposición al proyecto redactado por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible. Según los dirigentes locales, el trazado propuesto implicaría “disparates” urbanísticos y un impacto negativo sobre viviendas, patrimonio —como iglesias o colegios— y el planeamiento de las zonas. A pesar de considerar la conexión entre Santander y Bilbao “irrenunciable”, piden que el estudio sea revisado con un trazado alternativo más respetuoso y viable.
Fuente:
Deia

